Alberto Cerritos

Alberto Cerritos

Somos La memoria que respira tradición que no se agota. Somos Semilla que brota del juglar con un lira. Somos palabra que inspira la creación de un nuevo mundo, aprendizaje profundo, somos de allá, somos de aquí experiencia y frenesí cientos de años en segundos

Somos El legado de los diestros, versos de antes y después, somos poesía en mp3, la saliva del maestro y vástagos del ancestro hijos del abracadabra, somos la mano que labra y hace surgir el conjuro de tradición y futuro Somos rock en la palabra

LA CULPA

Composición: Alberto Cerritos y Léster Ramírez

LA CULPA

Alberto Cerritos

La culpa es de ese veneno
y del daño que nos hace,
el error es que disfracen
de fortuna al vaso lleno
de despojos y de obsceno
color negro desperdicio,
la culpa es del artificio
con el que ahogan los años
y el problema es el engaño
con el que venden un vicio
La culpa no es que exista
un veneno persuasor
la falta está en que el sabor
monopolizado insista
en subyugar a las listas
y sofoque a otras opciones
el problema lo compone
la falta del albedrío
contra el marketing impío
que impone las decisiones
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de la gente
ni de su capacidad
la falta es la claridad
cuando encadenan la mente
quitan aumento a la lente
para estampar la diatriba
arbitraria y corrosiva
en forma de etiquetado
ilegible y más mezclado
que su fórmula nociva
La culpa está en el exceso
de azúcar que nos inunda,
el error es de la inmunda
propaganda y del proceso
con el que arriesgan decesos
por su viciosa bebida
ahogada en azúcar y heridas
sin advertirle a la gente
que en cada trago siguiente
se le reduce la vida
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de los niños
ni de su mansa inocencia,
el error es la indecencia
con la que fingen cariño
para venderles en guiños
una bebida lesiva
y una cuenta regresiva
repleta de enfermedades
el error es no informarles
dejarlos a la deriva
-Coro-

El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones

LA CULPA

Alberto Cerritos

La culpa es de ese veneno
y del daño que nos hace,
el error es que disfracen
de fortuna al vaso lleno
de despojos y de obsceno
color negro desperdicio,
la culpa es del artificio
con el que ahogan los años
y el problema es el engaño
con el que venden un vicio
La culpa no es que exista
un veneno persuasor
la falta está en que el sabor
monopolizado insista
en subyugar a las listas
y sofoque a otras opciones
el problema lo compone
la falta del albedrío
contra el marketing impío
que impone las decisiones
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de la gente
ni de su capacidad
la falta es la claridad
cuando encadenan la mente
quitan aumento a la lente
para estampar la diatriba
arbitraria y corrosiva
en forma de etiquetado
ilegible y más mezclado
que su fórmula nociva
La culpa está en el exceso
de azúcar que nos inunda,
el error es de la inmunda
propaganda y del proceso
con el que arriesgan decesos
por su viciosa bebida
ahogada en azúcar y heridas
sin advertirle a la gente
que en cada trago siguiente
se le reduce la vida
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de los niños
ni de su mansa inocencia,
el error es la indecencia
con la que fingen cariño
para venderles en guiños
una bebida lesiva
y una cuenta regresiva
repleta de enfermedades
el error es no informarles
dejarlos a la deriva
-Coro-

El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones

LA CULPA

Alberto Cerritos

La culpa es de ese veneno
y del daño que nos hace,
el error es que disfracen
de fortuna al vaso lleno
de despojos y de obsceno
color negro desperdicio,
la culpa es del artificio
con el que ahogan los años
y el problema es el engaño
con el que venden un vicio
La culpa no es que exista
un veneno persuasor
la falta está en que el sabor
monopolizado insista
en subyugar a las listas
y sofoque a otras opciones
el problema lo compone
la falta del albedrío
contra el marketing impío
que impone las decisiones
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de la gente
ni de su capacidad
la falta es la claridad
cuando encadenan la mente
quitan aumento a la lente
para estampar la diatriba
arbitraria y corrosiva
en forma de etiquetado
ilegible y más mezclado
que su fórmula nociva
La culpa está en el exceso
de azúcar que nos inunda,
el error es de la inmunda
propaganda y del proceso
con el que arriesgan decesos
por su viciosa bebida
ahogada en azúcar y heridas
sin advertirle a la gente
que en cada trago siguiente
se le reduce la vida
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de los niños
ni de su mansa inocencia,
el error es la indecencia
con la que fingen cariño
para venderles en guiños
una bebida lesiva
y una cuenta regresiva
repleta de enfermedades
el error es no informarles
dejarlos a la deriva
-Coro-

El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones

LA CULPA

Alberto Cerritos

La culpa es de ese veneno
y del daño que nos hace,
el error es que disfracen
de fortuna al vaso lleno
de despojos y de obsceno
color negro desperdicio,
la culpa es del artificio
con el que ahogan los años
y el problema es el engaño
con el que venden un vicio
La culpa no es que exista
un veneno persuasor
la falta está en que el sabor
monopolizado insista
en subyugar a las listas
y sofoque a otras opciones
el problema lo compone
la falta del albedrío
contra el marketing impío
que impone las decisiones
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de la gente
ni de su capacidad
la falta es la claridad
cuando encadenan la mente
quitan aumento a la lente
para estampar la diatriba
arbitraria y corrosiva
en forma de etiquetado
ilegible y más mezclado
que su fórmula nociva
La culpa está en el exceso
de azúcar que nos inunda,
el error es de la inmunda
propaganda y del proceso
con el que arriesgan decesos
por su viciosa bebida
ahogada en azúcar y heridas
sin advertirle a la gente
que en cada trago siguiente
se le reduce la vida
-Coro-
El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones
La culpa no es de los niños
ni de su mansa inocencia,
el error es la indecencia
con la que fingen cariño
para venderles en guiños
una bebida lesiva
y una cuenta regresiva
repleta de enfermedades
el error es no informarles
dejarlos a la deriva
-Coro-

El problema aquí es que mueran
millones sin advertencia
culpable es la negligencia
de las viles refresqueras
con que nos venden ceguera
diabetes y defunciones.

El error son los millones
que invierten en un engaño
para bebernos el daño
y refrescar los panteones